Tiempo de invierno - Robert Louis Stevenson Tarde yace el sol invernal en la cama, una cara congelada, ardiente cabeza dormilona, pestañea cada una hora o dos, y luego, se pone naranja rojo-sangre nuevamente. Antes que las estrellas hayan dejado los cielos, a la mañana me levanto en la oscuridad, y temblando en mi desnudez, junto a la fría vela, me baño y me visto. Me siento cerca del fuego alegre para calentar un poco mis huesos congelados, o con un trineo de renos, exploro los países más fríos alrededor de la puerta. Cuando estoy por salir, mi enfermera me envuelve en mi gorro y edredón, el viento frío quema mi rostro, y sopla su pimienta congelada arriba de mi nariz. Negros son mis pasos en el césped plateado, grueso sopla afuera mi aliento congelado, y árbol y casa, y colina y lago, están congelados como un pastel de bodas. Soneto 97 - William Shakespeare ¡ Oh, qué tan semejante al invierno me ha sido, esta ausencia de ti, placer de año fugaz! ¡Qué heladas he sentido, qu...
Ya quiero saber sus sugerencias. Muchas veces veo a personas en las librerías que buscan un libro para regalar y no saben cuál será el indicado. Tal vez por no conocer sobre títulos y escritores o por desconfíar en su propia experiencia como lectores, pero lo grandioso es que quieran regalar un libro.
ResponderBorrarEs muy útil esta sección igual.
¡Gracias!